Desierto de los Pináculos, en Australia

El Desierto de los Pináculos se sitúa en la zona suroeste de Australia, dentro del Parque Nacional Nambung. Es amplia área desértica que se extiende a lo largo de casi treinta kilómetros de costa.

El Desierto de los Pináculos se sitúa en la zona suroeste de Australia, dentro del Parque Nacional Nambung y en las cercanías de la localidad de Cervantes, constituyendo una amplia área desértica que se extiende a lo largo de casi treinta kilómetros de costa, caracterizándose por las miles de formaciones de roca caliza que descuellan sobre las arenas. Las formaciones de los pináculos varían en tamaño y forma, aunque la mayoría se elevan entre los tres y los siete metros de altura, con perfiles que evocan a miles de termiteros dispuestos de forma inconexa, o quizás a arcaicos túmulos de una civilización olvidada. Con las luces de la aurora y el ocaso, el paisaje del desierto se tapiza con miles de extrañas sombras que se proyectan sobre las áureas dunas ondulantes, una visión de extraordinaria belleza.

 

El origen de estas estructuras calcáreas se estima en unos treinta mil años, cuando el mar se retiró de la zona, dejando en su lecho sedimentos compuestos por los esqueletos minerales de la fauna marina. Con el tiempo, las fuerzas eólicas despejaron la arena circundante, dejando los pilares expuestos a los elementos y a la vista del paisaje, siendo modelados caprichosamente por el viento durante los siglos y asentados por la lluvia, que nivela las dunas, evitando en la actualidad que los pináculos sean sepultados por la arena.

 


Aunque el proceso de formación de los pináculos se ha prolongado durante miles de años, es probable que hayan estado enterrados hasta tiempos recientes. En el área del Desierto de los Pináculos se han encontrado diversos utensilios aborígenes que datan de al menos seis mil años de antigüedad, a pesar de no existir ninguna evidencia reciente de la ocupación aborigen. Esto sugiere que los pináculos emergieron de la superficie hace unos seis mil años y posteriormente fueron cubiertos de nuevo por las arenas del desierto, volviendo a surgir en los últimos cien años. Este proceso persiste en la actualidad, con los vientos predominantes del sur descubriendo los pináculos en la parte norte del desierto, pero soterrando los del sur. Con el tiempo, las agujas de piedra caliza serán cubiertas de nuevo por otros desplazamientos de arena, repitiéndose el ciclo, ocultando y mostrando estas formas extrañas y singulares, una y otra vez en un proceso cíclico y secular.

 

 

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