¿CUÁL ES EL RESTAURANTE MÁS ANTIGUO DEL MUNDO?

En Madrid, en la Calle de los Cuchilleros, 17, se encuentra el Restaurante Casa Botín,  que figura en el Libro Guinness de los Records como el restaurante más antiguo del mundo. Casa Botín fue fundado por el francés Jean Botin y su esposa en el año 1725 como posada cerca de la Cava Baja, denominada Hostería Botín.


En el Madrid de 1620 con la reforma efectuada en la Plaza Mayor (antigua Plaza del Arrabal) la zona se convierte en el principal enclave comercial de la ciudad: Zapateros, curtidores, cuchilleros, latoneros, herradores...De hecho, las calles de la zona adoptaron el nombre de los oficios que en ellas se ejercían: Ribera de Curtidores, Plaza de Herradores  y...como no, Calle Cuchilleros. Es en una de estas calles donde estableció su negocio un cocinero francés llamado Jean Botín que llegó  a Madrid, junto con su esposa de origen asturiano con la intención de trabajar para algún noble de la Corte de los Austrias . En 1725, un sobrino de la esposa de Botín,abrió una pequeña posada en la calle cuchilleros y realizó una reforma en la planta baja del edificio, cerrando los soportales existentes. De esta obra ha quedado constancia en una piedra de la entrada en la que figura la fecha. De esta fecha data también el horno de leña de la casa, que aún hoy en día sigue atrayendo a los comensales con sus tentadores olores...


Al fallecer la pareja fundadora sin descendencia, el negocio lo herederaron sus sobrinos. Ya en 1930, la propiedad del local pasó a la familia González Martín quien todavía regentan el local en la actualidad.



Como hecho anecdótico cabe señalar que el Libro Guinnes de los Records, en su edición de 1987, afirma  que un adolescente Goya, allá por 1765, trabajó como friegaplatos en Botín.


Uno de los grandes amantes del cochinillo de la casa fue el escritor Ernest Hemingway, quien pasaba horas en la misma mesa y que tuvo un especial vínculo con Botín y sus propietarios. En sus viajes por la península, Hemingway acudía con frecuencia  a Botín, llegando a entablar gran amistad con Emilio González, padre y abuelo de los actuales propietarios. Como anécdota cabe señalar su interés por aprender a hacer la paella, aunque la cocina nunca se le dió tan bien como la máquina de escribir. Hemingway cita al mesón madrileño en sus novelas «Muerte en la tarde» y «Fiesta». Pero Hemingway no fue el único. Otros grandes novelistas estadounidenses como John Dos Passos, Truman Capote o F. Scott Fitzgerald también hablaron de Casa Botín en sus obras. En España, autores como Pérez Galdós o Ramón Gómez de la Serna también dedicaron unas líneas al, también, local más literario.


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