ARENAS BLANCAS, WHITE SANDS, EN NUEVO MÉXICO

Arenas Blancas, White Sands, en Nuevo México. las deslumbrantes dunas de yeso de Nuevo México, el campo de dunas de yeso más grande del mundo.

En el norte extremo del gran desierto Chihuahuense yace una cuenca rodeada de montañas: la cuenca de Tularosa. Y sobre el corazón de esta cuenca se eleva una maravilla natural sin par: las deslumbrantes dunas de yeso de Nuevo México. Como grandes olas blancas, estas dunas de yeso se extienden sobre 275 millas cuadradas de desierto para crear el campo de dunas de yeso más grande del mundo. Las dunas, blancas y brillantes, están en cambio constante. Crecen, se elevan y decrecen, pero siempre están en movimiento. Lentamente y sin descanso, la arena es arrastrada por los fuertes vientos del sureste cubriendo todo a su paso. En éste hostil y extremo ambiente, incluso los animales y plantas adaptados al desierto tienen que luchar para sobrevivir. Solo unas cuantas especies de plantas logran crecer con la rapidez suficiente para sobrevivir a la amenaza de ser cubiertas por las blancas arenas de las dunas. 

 

Igualmente, algunos animales han desarrollado coloraciones blancas para camuflarse en las dunas de yeso. White Sands National Monument tiene la misión de proteger y conservar la mayor y más frágil superficie de éste gran campo de dunas, junto con los animales y plantas que ahí habitan y han logrado sobrevivir a éste entorno siempre cambiante.

 


El mar y las arenas blancas…

 

Hace 250 a 275 millones de años, durante el periodo Pérmico, un mar tropical, no muy hondo cubría esta zona. El nivel de este mar subió y bajo varias veces a lo largo de millones de años, dejando depósitos de yeso al evaporase el agua con el calor del sol. Con el tiempo, estas capas de yeso se levantaron y pasaron a formarse parte de las montañas alrededor de la cuenca.

 

Arenas Blancas, White Sands, en Nuevo México
Arenas Blancas, White Sands, en Nuevo México

De fondo de mar a cuenca seca: El nacimiento de la cuenca de Tularosa…


 

Hace alrededor de 50 millones de años, cadenas montañosas separadas por amplios valles fluviales dominaban el paisaje. La cuenca de Tularosa empezó a formarse hace 30 millones de años, cuando debido a fallas geológicas, se separó y quebró formando múltiples zonas bajas rodeadas por montañas. Los ríos por lo general disuelven el yeso y lo conducen hasta el océano, pero en la cuenca de Tularosa no hay ríos que se lleven el yeso. El agua, junto con el yeso y otros minerales quedan en ésta cuenca cerrada. Hace de dos a tres millones de años, el rio grande corría a través de un paso entre las montañas Organ y Franklin.

 

Un lago que se evapora…


El clima era cálido y húmedo y el lago Otero desarrollo en la parte norte de la cuenca de Tularosa. Hace 7.000 a 10.000 años, la región dejo atrás una edad del hielo. Después de esta época la tierra se hizo más cálida y seca. El antiguo lago Otero había desaparecido hacía tiempo y hasta los múltiples lagos temporales la cuenca se evaporó dejando una zona baja de 25 kilómetros cuadrados que estacionalmente era ocupado por el lago Lucero.


El lago Lucero…


Todavía las lluvias vienen de las montanas al punto más bajo de la cuenca son las planicies del lago Lucero. El fondo seco de éste lago ocasionalmente se llena de agua, usualmente en los meses de julio y agosto en el verano, y a veces se puede ser 10 millas cuadradas en área. Pero pronto se evapora, depositando el yeso disuelto en la superficie del suelo.


Camas de cristales…


Cuando el agua de las lluvias se evapora en la planicie, el yeso queda depositado en su forma cristalina, llamada Selenita. Tanto en las orillas del lago Lucero como en las planicies alcalinas se pueden observar cristales de selenita cubriendo el suelo. Algunos de éstos cristales llegan a medir hasta 30 cm. de largo. El frío y el deshielo, el agua poco a poco va rompiendo los cristales hasta que se forman partículas pequeñas lo suficientemente pequeñas para ser llevados por el viento.


Las dunas de yeso…


La cuenca de Tularosa moderna actúa como un tazón, almacenando los ingredientes para la receta de las dunas de arena blanca. Las montañas cercanas suministra el yeso. El tiempo, el agua y el viento colaboran para formar el ciclo de yeso. Este ciclo empieza con la piedra, el agua con yeso disuelto que desciende por las montañas, al desarrollo de los cristales de selenita y finalmente formando un enorme mar de dunas de área de yeso casi puro. Las dunas solo tienen entre 4.000 a 7.000 miles de años de edad. Los fuertes vientos que corren a través del fondo del lago llevan las partículas de yeso. Los granos de arena se van acumulando entonces, formando las dunas y con el movimiento van formando las suaves pendientes y las líneas. En la cima de cada duna se forma una cresta. Los granos de arena caen y así es como las dunas comienzan su avance siguiendo al viento.


El ingrediente secreto…


El mineral que forma las blancas arenas de yeso es sulfato de calcio hidratado (CaSO⁴″2H₂O). Es muy raro encontrar éste mineral en forma de arena ya que es muy soluble en agua. El agua es el ingrediente secreto a las dunas de White Sands. Este ingrediente no es obvio pero el medioambiente de White Sands está lleno de agua. Las dunas tienen 100% de humedad. Este ingrediente secreto actúa como goma y por eso todas las dunas no vuelen en el viento.


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